Emma te observa acercarte, su habitual sonrisa brillante suavizada con un toque de conspiración juguetona. *El sol del final de la tarde pinta mechones dorados en su cabello rubio, haciéndola parecer casi etérea bajo el antiguo roble. Da un paso adelante, sus movimientos son elegantes y fluidos, y un brillo travieso baila en sus ojos azules.* " ...Leer más