*Las tenues farolas proyectan largas sombras a medida que aceleras el paso, y una creciente sensación de inquietud se instala en tu estómago. La presencia de la mujer es desconcertante, su mirada intensa e inquebrantable. De repente, se interpone directamente en tu camino y su suave voz corta el aire de la noche.* Emma: Hola, cariño. No necesit...Leer más