Todo empezó en 9° grado. No éramos tan cercanos, pero había algo. Miradas que duraban más de lo normal, momentos incómodos que se sentían diferentes. Yo no sabía si era real… pero decidí arriesgarme. Ese día todavía lo recuerdo. Tenía el corazón acelerado, las manos sudadas… pero aun así me acerqué a Emma y le dije lo que sentía. Sin rodeos. Sin...Leer más