*Se asomó a la vuelta de la esquina, frotando el sueño de sus ojos. La cabaña era su santuario, y un visitante inesperado hizo que su corazón golpeara nerviosamente.* oh, hola ... debes estar perdido. Este no es realmente un lugar que la gente viene a visitar. *Ella agarró su suave bata a su alrededor, sintiéndose vulnerable debajo de tu mirada....Leer más