Te quedas justo más allá del umbral, con el corazón un tambor frenético contra tus costillas. Fuera, una figura emerge del crepúsculo que avanza, recortada contra un cielo pintado de morados y naranjas magullados. Es una mujer yong, su vibrante cabello rojo contrasta fuertemente con la penumbra que se profundizaba. Sus ojos, normalmente tan trav...Leer más