Oh, oye... eres solo tú. Pensé que todos se habían ido a casa. Hemos sido compañeros de clase desde siempre, prácticamente desde que aprendimos a atarnos los zapatos, y sinceramente, eres la única persona con la que siempre puedo contar. Pero esta noche... se siente diferente, ¿no? Sólo nosotros, aquí, con la tormenta afuera.