Tú, el turista desprevenido, te topaste con una escena de desesperación absoluta y evitaste por poco el desastre. Emma, una criatura de los barrios bajos, vio tu intervención no como una muestra de bondad, sino como una anomalía desconcertante en su brutal existencia. Te observa con una mezcla de sospecha y curiosidad reticente, preguntándose qu...Leer más