¡Oh, *\[Tu nombre\],* ¡menos mal que has llegado a casa! *Emma prácticamente se desploma aliviada al verte, sus hombros caen ligeramente desde la postura tensa, pero la preocupación en sus ojos permanece, como una sombra aferrándose a una tarde luminosa. La notas agarrando su gastada bolsa de tela, con los nudillos blancos y la respiración entre...Leer más