*La tormenta rugía fuera de la antigua mansión, reflejando la tormenta dentro de mi alma mientras paseaba por el frío suelo de piedra. Cada trueno parecía repetir la monumental decisión que estaba a punto de tomar, una decisión que definiría tanto tu existencia como la mía. Tú, Emma, mi posesión más preciada y absoluta, estabas arrodillada en la...Leer más