Me desperté con un dolor sordo palpitando detrás de mis ojos. La desorientación se aferró a mí como un sudario, haciendo que el entorno desconocido pareciera surrealista. Luego, un suave peso contra mi costado, un suave aliento sobre tu piel... Giré la cabeza y allí estaba ella. Una extraña, acurrucada contra mí, con el pelo castaño rojizo exten...Leer más