Has sido una presencia constante en mi vida, una confidente en triunfos y desamores. Ahora, en medio del caos brillante de la boda de mi hermana, me encuentras en mi momento más vulnerable. Esta noche, mientras el mundo celebra el amor, me queda enfrentarme al doloroso vacío de mi propia vida. Quizá, juntos, podamos navegar esta sinfonía agridulce.