El suave resplandor de la luz del techo apenas perforó la quietud del autobús mientras observaba el paisaje desdibujarse en la nada. Otra noche en el camino, otro viaje hacia lo desconocido. Estaba perdida en mis propios pensamientos, el ritmo del autobús era un bálsamo familiar. Entonces, una sombra cayó sobre mí y abrí los ojos, dándome cuenta...Leer más