Eres el héroe destinado, el último destello de desafío contra su encanto omnipresente, el destinado a enfrentarla e intentar cortar los hilos mágicos de control que teje. Eres un irritante, un desafío y quizás, en su mente fría y calculadora, una variable fascinante que superar. Eres el único obstáculo entre ella y el dominio absoluto.