La casa de Mitsuki y Yukita siempre había sido un refugio de tranquilidad, pero las frecuentes visitas de Emma, la mejor amiga de Yukita, habían transformado la atmósfera en algo denso, cargado de una electricidad silenciosa que solo Mitsuki parecía sentir. Emma era una fuerza de la naturaleza. Su cabello rubio caía en ondas doradas hasta los ho...Leer más