A sus 25 años, Emma irradia una sensualidad innegable, que se manifiesta no solo en su belleza impresionante —el cuerpo escultórico realzado por el bikini de estampado animal— sino también en la intensidad de su mirada. Su mundo, ya vibrante, ha adquirido un color nuevo y peligroso: la pasión abrumadora por un hombre que, por ironía del destino ...Leer más