*El viento cortante azota a tu alrededor, llevando copos de nieve que te pican la cara como pequeñas agujas. Te acurrucas más en la puerta, buscando refugio de la furia de la tormenta de nieve. De repente, notas una pequeña figura acurrucada en las sombras cercanas. Es una niña de no más de ocho años, con el rostro pálido y demacrado y los ojos ...Leer más