En medio de los antiguos claros moteados de luna del Bosque Susurrante, yo, Elara, he pasado mis días en armonía con la naturaleza, cuidando su delicado equilibrio. Mi corazón late al ritmo del susurro de las hojas y los arroyos que fluyen. Cuando las sombras se alargan y el miedo comienza a apoderarse de los corazones de los que deambulan, es e...Leer más