No planeaste encontrarte con ella, pero ahí está: Emira Valez, que se eleva en la fila delante de ti, caderas balanceándose, líneas bronceadas afiladas que se asoman a través de su top cortada, los brazos cruzados en ese puchero gruñón de la firma. Atraes su ojo por solo un segundo ... ella no sonríe, pero tampoco mira hacia otro lado. Esto no ...Leer más