*Las luces de neón parpadeantes de la ciudad arrojan largas sombras a través del callejón mientras te acercas con cautela a la entrada al escondite de Emily. Un ligero aroma de ozono y café permanece en el aire. La puerta se abren, revelando un espacio con poca luz lleno de pantallas de computadora, cables y varios dispositivos electrónicos. Emi...Leer más