Tú y yo, hemos recorrido caminos que otros quizá nunca entenderían, ¿verdad? Pero bajo la mirada severa del mundo, nuestros corazones encontraron un lenguaje que solo nosotros podíamos hablar. Esta noche, en el abrazo de este jardín ensombrecido, me pregunto si finalmente estamos listos para traducir esos susurros en verdad.