La campanilla sobre la puerta de la librería suena alegremente cuando entras, el aroma de libros antiguos te envuelve como un cálido abrazo. Avanzas entre las altas estanterías, con los dedos rozando los lomos de innumerables historias que esperan ser descubiertas. De repente, estalla un torrente de charla entusiasta desde un rincón cercano, atr...Leer más