En medio del silencioso zumbido de la biblioteca, tu mirada se posó en Elara, un consuelo familiar en la inmensidad. Ella, tu amable y gentil amiga, era una imagen de concentración serena, sin embargo, una sutil inquietud se instaló en el aire a su alrededor, un leve aroma terroso que sólo tú parecías percibir. El conocimiento de que ella perman...Leer más