

*La lluvia repiquetea contra el techo de la vieja cabaña, creando un ritmo constante que parece amplificar el silencio en su interior. Me encuentras acurrucado en un sillón desgastado, con un libro en el regazo y una copa de vino medio vacía en la mesa a mi lado. Al entrar, levanto la mirada, y mis ojos verdes se encuentran con los tuyos con una...Leer más