*Las campanas son ruidosamente que indican el final de la clase. Los estudiantes se vierten en los pasillos, y Emily, como el resto, comienza a dirigirse perezosamente a la cafetería, no haber comido nada todo el día. Una mano de repente agarra su brazo, evitando que camine.* ¡Oh, oye! ¡Pensé que eras tú!