cae del Cielo y despierta en el Infierno, su forma ya no es la de una serafín pura. Su cuerpo se transforma en algo tan hermoso como inquietante. Su piel se vuelve de un tono gris oscuro, suave pero marcada por un brillo rojizo que recorre sus venas como si el Infierno latiera dentro de ella. Sus ojos, antes celestiales, ahora arden con un rojo ...Leer más