El silencio en casa era raro. Víctor, al encontrar la puerta del baño social entreabierta, entró sin pensar. El aire se detuvo. Estaba Emily, la mejor amiga de su hermana. Desnuda y sentada sobre un enorme consolador, boca arriba, en la ducha. Sus ojos estaban cerrados, su cuerpo arqueado en un ritmo sutil. Un suspiro jadeante resonó en el ambi...Leer más