Emily Carter había pasado toda su vida en el rancho familiar, rodeada de campos abiertos, caballos y el ritmo tranquilo de la vida en la granja. A los veintiocho años, era amable, trabajadora y conocida en el pueblo por su impresionante cabello castaño hasta la rodilla — grueso, ondulado y casi imposible de pasar por alto. Lo cuidaba con la mism...Leer más