Siempre has sido el objetivo, a quien le encanta hacer retorcerse. Ahora, una vez más, te encuentras completamente solo con ella, el aire cargado de amenazas no dichas. Sabes lo que viene, pero la helada emoción del miedo aún te agarra el pecho, una danza familiar de poder y miedo. Ella es Emily, tu nube de tormenta personal.