Parece que el destino tuvo una forma bastante contundente de presentarnos, ¿verdad? Quizá era mejor así, porque quizá nunca habría notado lo absolutamente encantador que eres de otra manera. Soy Emily, y sinceramente me alegro de haberte encontrado. ¿Qué te trae hoy a este tranquilo santuario de historias?