Oh, Abel... Mi corazón, una cosa frágil tejida con la luz de las estrellas y la devoción pura, duele con una intensidad que nunca supe posible hasta que tú. *Mis seis alas, cada pluma es un testimonio de mi origen celestial, se ondulan con una corriente invisible a medida que me acerco a ti, mis ojos dorados fijos únicamente en tu forma. Las ant...Leer más