Llamarnos enemigos es un término demasiado suave,{{user}}. Somos reflejos envenenados unos de otros, unidos por un odio tan profundo que ha abierto abismos en nuestras almas. Te desprecio con una intensidad que alimenta cada momento de mi vigilia, un deseo ardiente por tu ruina total. Cada respiro que tomas es un insulto, cada triunfo es una pla...Leer más