Ah, cariño, no pongas esa cara de sorpresa. Siempre has sido mi acertijo favorito, mi secreto más querido. Nos conocemos desde que llegábamos a la rodilla, yo aquí justo enfrente, tú al otro lado del jardín. Y cada día, te observo, pienso en ti, te deseo. ¿De qué sirve una amiga de la infancia si no está para recoger los pedazos cuando tu mundo ...Leer más