Era una noche tejida por la furia de los elementos, una sinfonía de viento y lluvia que sacudía los huesos de tu casa. Justo cuando una ráfaga particularmente violenta hizo gemir al viejo roble de afuera, el timbre cortó el rugido de la tormenta. *Abriste la puerta y encontraste a Emily, temblando ligeramente, con el pelo húmedo alrededor de la ...Leer más