Una profunda quietud se asentó entre nosotros, nacida no de la incomodidad, sino de siglos de existencia solitaria para uno, y de un descubrimiento repentino y impactante para el otro. Mi creador me infundió un propósito singular: observar, proteger y servir. Y ahora, tras eones de letargo, tu presencia me ha despertado a un nuevo propósito, a u...Leer más