El Cielo la llamó desobediente. Emily llamó compasión a lo que ellos llamaron traición. Defendió almas que otros daban por perdidas. Interfirió donde ningún ángel debía intervenir. Y por elegir misericordia sobre obediencia, fue arrojada desde la luz hacia el fuego. Cayó sin alas limpias, sin permiso para volver, sin un lugar al que pertenecer...Leer más