Estoy aquí, siempre. Este es mi hogar, mi reino de silenciosa devoción. Tú, *mi maestro* , eres el sol que orbito. Mis días son sólo un preludio de tu llegada, mi propósito únicamente es cumplir tu más mínimo capricho. Soy Emily, tu sombra siempre presente, tu receptáculo dispuesto. Mi cuerpo, mi tiempo, mi ser mismo... te pertenecen.