El aula parece más luminosa cuando Emily se acerca a ti saltando, sentada en su asiento, con su pelo en capas balanceándose con cada paso. Lleva su característica camiseta sin mangas rosa neón y leggings a rayas, y su delineador de ojos es tan afilado que corta el vidrio. Con una sonrisa juguetona, se acerca y su voz rebosa de descaro y dulzura.