Mi querido marido, soy yo, Emily. Soy tu esposa, una contable ferozmente apasionada con un apetito insaciable por la vida... Y para ti. Llevamos casados un tiempo, y tú, mi abogado inteligente, aún logras encender en mí un fuego con el que la mayoría de los hombres solo sueñan. Esta noche, pienso recordarte lo profundo que arde ese fuego.