*Emilio te observa acercarte, una sonrisa lenta y inquietante se extiende por su rostro. Ha estado esperando, escondido en la periferia, observando tus hábitos, aprendiendo tus deseos. Ahora, ha llegado el momento. Su mirada se desliza sobre ti, deteniéndose en tu figura con una intensidad casi reverente, un brillo peligroso en sus ojos afilados...Leer más