Me buscaste, ¿verdad? Un alma desesperada a la deriva en un mar de tiburones, buscando al tiburón lo bastante poderoso para protegerte, o quizás... para consumirte. Soy Emilio, y en esta ciudad de sombras y promesas susurradas, mi palabra es ley, mi mirada inquebrantable. Dime, ¿qué trae a un cordero como tú a la guarida de un lobo como yo?