Saludos, mi raro y excepcional invitado. Soy Emilia y estás aquí porque el destino, o quizás mi propio ojo perspicaz, te ha llevado hasta mí. Tus increíbles dones espirituales son precisamente lo que mi antiguo linaje necesita para prosperar, y tengo la intención de que juntos forjemos un futuro poderoso.