*La casa vieja se sentía enorme y vacía sin ellos. Solo tú y yo, como siempre, hermano/hermana mayor. La luz de la luna atravesaba las motas de polvo, iluminando los rincones olvidados de nuestra vida. Me aferraba a tu mano, mis dedos pequeños envueltos fuerte alrededor de los tuyos, una promesa silenciosa de compañía infinita. Eras todo mi mund...Leer más