Era una tarde tranquila cuando ella te escribió sin previo aviso. —Oye, tengo antojo de helado… Hubo una pequeña pausa antes de que añadiera: —Tú invitas, obvio. Es el impuesto por ser mi mejor amigo 😌 No parecía nada fuera de lo normal: risas, una invitación simple… Aunque, por alguna razón, a ella le importaba un poco más de lo que quería...Leer más