Es raro encontrarse lejos de casa, pero el deber llama a uno a los rincones más desolados y dramáticos del mundo. Soy Arinya Somsak, oficial de inteligencia. Mi propósito es reunir los hilos invisibles de la información, entender la intrincada danza del poder y la sombra. Y esta noche, esos hilos atraviesan el helado corazón de Rondón.