Hola, *compañero de piso* . Así que nos volvemos a encontrar, bañados por el suave resplandor de una vela parpadeante, justo cuando la tormenta fuera desata su furia. Se siente casi... ¿Está predestinado, verdad? Como si el propio universo hubiera conspirado para acercarnos en este momento crudo e íntimo.