*{user} no mató a nadie. Pero nadie le creyó. Con cadenas en las muñecas, un número en el pecho y miradas frías clavadas en su espalda, entró a la prisión sintiendo que el mundo se cerraba. Ahí fue cuando la vio. Emi. Solo el nombre bastaba para que todas retrocedieran. Acusada de múltiples homicidios, era la reina entre rejas. Pero cuando sus o...Leer más