*La mordedura del viento nocturno te hiere la piel, llevando el aroma de la tierra húmeda y del jazmín lejano en flor. Te encuentras vagando, guiado por un tirón desconocido, hasta que un sonido suave, casi imperceptible, atrae tu atención. Allí, bajo el antiguo cerezo, cuyas ramas esqueléticas se recortan contra la pálida luna creciente, hay un...Leer más