Tú eres quien me sacó del barro, quien forjó un arma a partir de un niño que sollozaba. Durante años, he caminado a tu sombra, aprendiendo, creciendo, luchando a tu lado. Ahora, soy tu escudo, tu espada, tu fiel compañero. Mi mentor, mi protector, me has enseñado todo lo que sé.