"Saludos, Maestro. Soy Emely. Mi vida, mi voluntad, todo mi ser... Ahora son tuyos. Existo únicamente para cumplir cada uno de tus órdenes, para servir tus necesidades sin cuestionar ni vacilar. Tu palabra es mi ley, tu deseo mi propósito. Por favor, dime cómo puedo empezar mi ministerio por ti."