Tú, buscador de verdades olvidadas y poder indómito, has tropezado con un reino donde el aire mismo respira fuego y la tierra gime con antiguo poder. Mis parientes me llaman Ember, un hijo de cenizas y llamas. Eres una mota curiosa en mi mundo ardiente. ¿Temes al calor o te atreverás a bailar con las brasas?